Ante la situación que vive la juventud de Castilla y León, el Área
de Juventud de IUCyL lanza la campaña “Queremos una comunidad para jóvenes”.
Con esta campaña se pretende denunciar la situación de paro, precariedad,
despoblación y emigración que sufre la juventud en Castilla y León y que la
obliga a buscar un futuro en otras comunidades autónomas o en el extranjero.
Según datos recabados por el Área de Juventud de IU-CyL, en
Castilla y León hay casi 2 millones y medio de personas, de las cuales 370.000 son jóvenes entre 14 y 29 años. Esto representa el 14.90% de la población, dos
puntos por debajo de la media nacional (16.56%). Para el Área de Juventud, “la
Junta de Castilla y León trata de vendernos que los y las jóvenes vivimos una
situación idílica, con lemas como “Castilla y León es vida”, pero lo cierto es
que no tenemos oportunidades para estudiar ni para trabajar, en definitiva para
emprender un proyecto de vida digno y de calidad”.
En el ámbito educativo, Castilla y León se encuentra con un
panorama desolador debido a la privatización de los servicios públicos, la
mercantilización de la universidad y las grandes diferencias entre las ciudades
y las poblaciones rurales y semi-rurales. En el ámbito universitario, es la
tercera comunidad autónoma con las tasas más caras. Además, la situación se ve
agravada por el recorte en el mapa de titulaciones y la desaparición de las
becas de movilidad. Esta desaparición afecta también a la educación en el mundo
rural y semi-rural, puesto que la falta de becas impide a la juventud acceder a
la educación superior en sus municipios natales al producirse una
centralización de los servicios educativos en los grandes municipios. Todo ello
se ve agravado por la alta tasa de interinidad de los profesores y por el
exilio juvenil.
La situación laboral se agrava aún más, pues la comunidad cuenta
con una tasa de paro del 67%. Los y las jóvenes que consiguen encontrar un
trabajo sufren además condiciones muy precarias, puesto que el empleo al que
pueden optar es poco especializado, inestable – el 93% de las contrataciones en
el primer trimestre de 2014 han sido temporales – y discriminatorio.
Todo ello lleva al “exilio económico” de la gran parte de la
juventud castellano y leonesa. En el último año, 6.450 jóvenes abandonaron
Castilla y León. Las causas son claras: la
falta de empleo, la baja capacidad adquisitiva, las dificultades para acceder a
una vivienda o la privatización de servicios públicos esenciales. A lo que hay
que sumarle dos factores: la despoblación en Castilla y León no es una situación transitoria si no
que es un problema estructural y la falta de perspectivas de retorno de
aquellos jóvenes que se marchan.
Ante todo ello, el Área de Juventud de IUCyL pone de manifiesto que
hay alternativas viables para poner fin a esta situación. Algunas de estas
alternativas son las siguientes: desarrollar un plan de ayudas públicas a los
jóvenes agricultores y ganaderos; creación de cooperativas agrarias; desarrollo
de la ley de dependencia; fomentar el turismo rural; apoyo a las universidades
públicas con más fondos y ayudas; creación de planes de ayuda a la emancipación
juvenil; fomento de los servicios públicos esenciales en las zonas rurales.
Pero además, según
declaraciones del Área de Juventud de IU-CyL, “con esta campaña no pretendemos
única y exclusivamente dar a conocer una problemática que muchos y muchas
jóvenes conocemos de primera mano, sino plantear alternativas y llevar nuestro
discurso a todos aquellos lugares, asociaciones y organizaciones cuyo ámbito de
actuación esté afectado por estos ejes que planteamos en la campaña; para así,
también, elaborar la parte programática juvenil de cara a las elecciones
autonómicas”.
QUEREMOS UNA COMUNIDAD
PARA JÓVENES

No hay comentarios:
Publicar un comentario